Dicen que una buena sonrisa es la mejor tarjeta de presentación. Pero no todas las personas se atreven a hacerlo. Y no porque no quieran, sino porque no les gusta lucir su dentadura al no tener ese aspecto de anuncio tan deseado. ¿La solución? Una ortodoncia con brackets que ayude a corregir alteraciones en la forma, posición y función de los dientes y la mandíbula. 

De hecho, este tipo de tratamiento no sólo hay que verlo como una vía para solucionar problemas estéticos, sino que es la mejor herramienta para prevenir futuras alteraciones en las estructuras dentomaxilofaciales, al mejorar la posición de los dientes y reorientarlos a una posición óptima.

En la Clínica Dental Bucoral realizamos un estudio del estado de la salud bucodental para dar el mejor diagnóstico y ofrecer la propuesta más adecuada para mejorar la sonrisa, adaptándose a las necesidades y a la economía del paciente; “sabiendo que todos los métodos son igual de efectivos”, como señala la gerente María Teresa Bravo.

Tipos de brakets

  • Metálicos: Además de ofrecer una gran durabilidad y capacidad de adhesión a los dientes, la principal ventaja de los aparatos metálicos es que son los más económicos. En ello influye el uso del material empleado y que el tratamiento, en casos que no presenten graves problemas, se prolonga entre 12 y 18 meses. Eso sí, son también los que más se ven cuando se muestran los dientes, por lo que están pensados para pacientes que priorizan el aspecto económico al estético.
  • Zafiro: Su principal ventaja es que, a su funcionabilidad, hay que añadir el aspecto estético, dado que el tono del material con el que están hechos los brakets hacen que su apariencia los haga menos perceptibles. Por el contrario, no son un tipo de aparato tan económico como el metálico, situándose en un gama media en lo que respecta a los tratamientos de ortodoncia, dado que, también lo habitual es que se prolongue entre 12 y 18 meses.
  • Invisalign: Son aparatos removibles -es decir, que se pueden quitar por el propio paciente-, donde no se usan brackets como tal, sino que se emplea para el tratamiento una férula sobre los dientes. Otra de sus ventajas es el aspecto estético, dado su aspecto traslúcido, quedando más disimulado en la dentadura. Sin embargo, es un tipo de tratamiento que se encarece más respecto a los anteriores, en parte porque el tiempo de uso se prolonga por encima de los dos años.
  • Linguales: Debido a su coste más elevado, están pensados para pacientes que priorizan el aspecto estético ante el económico. Este tipo de aparatos fijos están fabricados a medida y ofrecen un proceso de adaptación rápido y los resultados más precisos. Por contra, también implican un tratamiento más largo, de entre 24 a 30 meses.