Es verano y sabemos que toca piscina, playa y sol. Para muchas personas el verano es su época favorita del año. Es cierto que son unos meses perfectos para disfrutar de muchas actividades atractivas, pero también es muy importante cuidar siempre de tu salud bucodental. En la Clínica Dental Bucoral nos encargamos de que conozcas los efectos que produce el agua de la piscina en los dientes.

Aunque la mayoría de las personas son conscientes de lo necesario que es proteger la piel del sol, muchas desconocen los efectos del agua de la piscina en los dientes. Sin embargo, el cloro puede dañar los dientes si no se toman las precauciones adecuadas.

Como sabes, el agua de la piscina se trata con cloro para que se mantenga limpia. Es lógico, ya que de lo contrario estaría sucia, proliferarían los gérmenes de todo tipo y se pondría en riesgo la salud de los bañistas. No obstante, cuando el agua tiene un alto nivel de cloro o tienes la costumbre de pasar muchas horas cada día bañándote en la piscina, el cloro puede dañar el esmalte de tus dientes.

Hay que tener en cuenta que si es algo puntual no supondrá ningún problema, pero si tienes una piscina en tu casa o en tu urbanización, o vas con frecuencia a cualquier otra, estás poniendo en riesgo la salud de tus dientes. La razón es que el cloro añade acidez a tu boca y desgasta el esmalte de tu dentadura. Este ambiente lleva a que las proteínas presentes en tu boca se destruyan y esto puede ocasionar que proliferen las bacterias, la placa bacteriana y el sarro. Una boca sana cuenta con una saliva con unos niveles de pH saludables. Bañarse en piscinas altamente cloradas o pasar mucho tiempo en el agua puede dañar tus dientes a corto, medio y largo plazo.

Como ya hemos comentado, no todas las piscinas tienen el mismo nivel de cloro. Aunque no es fácil conocer cuál es el de la piscina en la que te sueles bañar, se pueden observar algunas pistas. Por ejemplo, es posible que, si te pican los ojos después del baño, sea por esta razón. También puedes fijarte en las escaleras y ver si están erosionadas, el motivo puede ser un nivel de cloro alto.

Y te preguntarás, ¿cómo puedes protegerte de tales efectos? Por suerte, no es necesario que renuncies a bañarte en la piscina para cuidar tus dientes. No obstante, sí es necesario que tomes algunas precauciones. Por ejemplo, sería bueno que al salir del agua te cepillases los dientes con un dentífrico fluorado. Servirá para paliar el efecto de la acidez en el esmalte dental.

Por último, también es de vital importancia que cuides tus dientes el resto del tiempo, es decir, que te cepilles después de cada comida y que acudas a tus revisiones anuales con el dentista. De esta forma, podrás detectar cualquier problema relacionado con tu salud bucodental cuanto antes.

Ahora que ya conoces los efectos del agua de la piscina en los dientes, no dejes de cuidar tu dentadura y también de disfrutar del verano. Si precisas más información, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de la Clínica Dental Bucoral.

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