Pasados los 6 primeros meses de vida, a la mayoría de los bebés les comienzan a salir los primeros dientes, que casi siempre son los incisivos centrales inferiores. Es el inicio de la primera erupción dental, en la que las piezas, los denominados dientes de leche, se van desplazando desde el maxilar hasta la cavidad bucal.

Aun así, la formación de las piezas en sí es mucho anterior: comienza la tercera semana de vida intrauterina. Por lo tanto, en el nacimiento, el niño ya tiene dentro de los maxilares superiores e inferiores los brotes de los 20 dientes temporales y las células diferenciadas de los 32 dientes definitivos.

Tabla de edades de la erupción y la caída de los dientes en los menores

Este proceso de erupción dental es progresivo. Así, a partir del primer año aparecen los primero molares, posteriormente los caninos y finalmente se completan las muelas, desde los 2 años. Y si bien es cierto en que el proceso puede ser más rápido o más lento en cada niño -y que las tablas de edad son orientativas- lo habitual es que tengan ya todos sus dientes de leche a los 3 años. En el caso de que haya un retraso significativo en Clínica Dental Bucoral aconsejamos consultar con especialistas.

Consejos

Durante la erupción dental, los bebés suelen mostrar malestar y señales de que el proceso comienza a avanzar, como el hecho de babear más de lo habitual. Además, las encías suelen estar más sensibles y en algunos niños la pieza dental produce un pequeño hematoma en la encía antes de salir; aunque no es una cuestión importante, el diente -o más frecuentemente la muela de leche- termina saliendo sin problemas.

Para aliviar dicho malestar, se puede frotar la encía del bebé suavemente con un dedo o que muerdan anillos de dentición sólidos, especialmente si están fríos, incluso utilizar un paño húmedo o enfriar el chupete.

Respecto al uso de los geles que contienen benzocaína, desde la la Asociación Española de Pediatría (AEP) no se recomiendan. “Los estudios fiables sobre este problema concluyen que lo que realmente calma el posible dolor en la encía es la presión ejercida al aplicar el producto. Por lo tanto y ante el riesgo de que estos medicamentos puedan producir toxicidad, lo mejor es utilizar solo métodos físicos (presión, frío, etc.)”, apuntan. De todas formas, desde la entidad aconseja que si el bebé está muy incómodo por la noche o las encías están en ese momento de preerupción inminente y no puede dormir, se le puede administrar un analgésico a las dosis habituales -paracetamol o ibuprofeno- en forma de jarabe.

Reabsorción radicular del diente de leche

Niño sonriendo sin los incisivos inferiores

La caída de los primeros dientes suele comenzar alrededor de los 6 años. Y para que se produzca la caída de estas piezas temporales es necesario que se produzca lo que se denomina reabsorción radicular, un proceso fisiológico con el que el diente de leche va perdiendo progresivamente la raíz hasta que se cae. Y progresivamente, los dientes permanentes irán sustituyendo a los temporales.

En este proceso no es recomendable forzar la caída, ya que los movimientos pueden dañar el diente definitivo o la encía. Por lo tanto es importante evitar tocarlo con la lengua o con los otros dientes.

En algunos no se produce esta reabsorción radicular, mientras que continúa el proceso de erupción de los dientes definitivos. Lo que hace que se mantengan las piezas temporales, siendo necesario acudir, como recomendamos desde Clínica Dental Bucoral, a especialistas en odontopediatría.