Las personas que cuentan con implantes llegan a notar habitualmente como hay restos de comida que acaban acumulándose entre las prótesis, dado que la encía se contrae con la pérdida del diente y llegan a formarse pequeños huecos entre la corona y el tejido periodontal.

Ante situaciones así, llegar a pensar que, como está hecho de un material no orgánico, no va a pasar nada si no se limpia bien un implante como el resto de los dientes es un error. Y es que, si bien es cierto que, por ejemplo, no van a sufrir ninguna caries, su cuidado sigue siendo tan necesario e importante como si se tratara de los dientes reales, para evitar problemas de mucositis, la inflamación de los tejidos que rodean los implantes, o que acabe agravándose en una periimplantitis, afectando al hueso que soporta y sujeta el implante.

Con prótesis removibles

Su cuidado depende si sujetan prótesis fijas o removibles, es decir, aquellas sujetas a los implantes, pero que se pueden retirar. En el caso de esas últimas, una vez quitada la prótesis, el usuario puede limpiar sus implantes y el resto de los dientes, enjuagándose la boca con colutorios fluorurados, con el objeto de seguir previniendo la aparición de problemas dentales en las piezas originales que quedan.

Es recomendable lavar la prótesis y la boca después de cada comida, aunque al menos, una vez al día, deben limpiarse con jabones neutros especiales para estos usos y un cepillo -los hay especiales para prótesis- para retirar por completo los adhesivos para ayudar a fijar este tipo de dentaduras, y aclarar bien con agua. En el caso de que cuenten con partes metálicas, deben limpiarse bien, especialmente las que puedan estar en contacto con los dientes, frotando con un bastoncillo. Aunque puede servir, no es recomendable usar pasta de dientes para la limpieza de las prótesis, ya que los dentífricos pueden crear rugosidades, lo que a la postre puede dar origen a, primero, filtraciones y posteriormente a que se tiña. Igualmente tampoco hay que usar diluciones con lejía, porque aunque se desinfecte, acaban provocando problemas por su acción abrasiva.

A la hora de dormir, cuando se retire la prótesis, para evitar deformaciones y para una mejor mantenimiento, conviene dejarla en un recipiente con agua, a la que se le puede añadir pastillas desinfectantes que hay en el mercado para ese fin.

Asimismo, en Clínica Dental Bucoral siempre recomendamos que, al menos una vez al año, las prótesis tengan una limpieza más a fondo por parte de profesionales dentales.

Con prótesis fijas

Cuando se usan prótesis fijas sobre implantes, la higiene bucal se asemejará más a la habitual, con el cepillado tras las comidas, usando preferentemente cepillos manuales. En este sentido, es recomendable hacerlo durante un tiempo de dos minutos, moviendo el cepillo en pequeños círculos a lo largo de todas las piezas, tanto por delante como por atrás y en la parte superior del implante. Y como apuntan los higienistas dentales, hay que hacer estos movimientos con el cepillo en un ángulo de 45 grados respecto a las encías.

Antes de enjuagar la boca con un colutorio también es bueno el uso del hilo dental -los hay especialmente pensados para implantes-, así como el uso de cepillos interdentales para poder limpiar mejor los espacios entre dientes, para la retirada de restos de comida. Igualmente, para completar estas limpiezas, se puede hacer uso de un irrigador dental: un aparato que cuenta con un depósito de agua, al que se le puede añadir colutorio, que emana chorros de agua a través de unas cánulas para la limpieza a presión de esos pequeños espacios interdentales donde pueden quedar restos de alimentos.