Todos deseamos tener una bonita sonrisa: dientes perfectamente alineados y blancos. Nos referimos a ese blanco del esmalte, no a esa decoloración que a veces suele aparecer en las piezas dentales. Estas manchas blancas en los dientes son más comunes de lo que se pudiera pensar y tienen solución con el tratamiento adecuado.

La aparición de estas zonas más blancas en el esmalte se puede deber a varios motivos: 

  • Falta de higiene
  • Inicio de una caries
  • Fluorosis dental
  • Falta de mineralización

En función del origen se debe acometer un tipo de tratamiento u otro.

Por qué aparecen las manchas blancas dentales

En el primer caso, las manchas en los dientes aparecen porque se está produciendo una descalcificación de la pieza dental ante el consumo excesivo de alimentos ácidos o bebidas azucaradas o porque la falta de limpieza bucal ha provocado una acumulación de placa bacteriana. Por ello es necesario no sólo mantener una correcta higiene en nuestra boca, sumando a un cepillado adecuado otras acciones de limpieza complementaria, como el uso de colutorios, hilos dentales o cepillos proximales; sino también, como recomendamos desde la Clínica Dental Bucoral la realización periódica de limpiezas bucales profesionales.

Y es que, aunque las manchas no salgan directamente por la acumulación de placa, no actuar a tiempo, a la postre puede acabar derivando en su aparición, por una incipiente caries. En este caso habrá que acudir al especialista para eliminarla y restaurar el diente cuanto antes, para evitar un mal mayor.

Otro de los motivos es la falta de mineralización del esmalte, también llamada hipoplasia, porque en la formación del diente, sean en los de leche o en los definitivos, ha habido alguna carencia nutricional de alimentos que aportan minerales fundamentales para el cuerpo, y en especial para las piezas dentales, como es el calcio. 

También un exceso en dicha formación puede provocar la aparición de manchas blancas en los dientes como en el caso del flúor, o fluorosis dental. Tanto en el anterior caso como en este último no es un problema de higiene, pero sí puede suponer un contratiempo estético en función de la gravedad. En casos leves, el diente apenas presenta alguna línea fina o estría en la superficie, y si es más moderada sí aparecen pequeñas manchas, pero sin ser un riesgo para el diente; aunque es más alarmantes en casos severos, ya que la mancha no sólo ocuparía la mayor parte de la pieza, sino que también hay rugosidades en el esmalte, además de que la persona es más proclive a padecer caries o sensibilidad dental.

También la gravedad determinará la solución a las manchas en estos últimos casos, yendo desde un tratamiento de blanqueamiento dental, hasta la colocación de carillas, como el modelo Lumineer que empleamos en la Clínica Dental Bucoral.