Más vale prevenir que curar. El refranero español es sabio y, en el caso que nos ocupa, muy útil para hacer ver la necesidad de que actuar a tiempo siempre será mejor que hacerlo cuando ya no queda más remedio que buscar una solución a problemas más graves. Y con ese fin se lleva a cabo la denominada odontología conservadora.

Estos tratamientos actúan en los dientes que están afectados, bien por caries, bien por traumatismos o por alternaciones del desarrollo, para recuperar su salud y con el objetivo principal de evitar la extracción de la pieza.

Quizás el más común sean las obturaciones, también llamadas empastes, para el tratamiento de una caries. Cuando se trata de un caso leve, evitando que pueda ir a más, en los más pequeños es habitual el sellado de fisuras. Sin embargo, cuando ya está afectada la dentina, se tiene que actuar limpiando la pieza y retirando el tejido cariado, y rellenando el hueco con un material llamado composite, para terminar de pulir y comprobar la mordida. En los casos más graves, con caries profundas que comienzan a afectar al nervio, ya sería necesario realizar una endodoncia, para conservar el diente.

Otro de los tratamientos dentro de la odontología conservadora es la colocación de carillas dentales. Son unas finas láminas, que se colocan sobre el diente, y a través de ellas se pueden corregir alteraciones en la forma y el color de las piezas. En Clínica Dental Bucoral, apostamos por el empleo de material de la mejor calidad, por ello un tratamiento más duradero, no invasivo y totalmente reversible con las carillas de porcelana Lumineers.

Tras estos tratamientos es muy importante que el paciente mantenga una correcta higiene bucodental, ya que si no se mantienen unos cuidados de la pieza muy probablemente la siguiente visita a la clínica tenga más que ver con un problema mayor que obligue, esta vez sí, a extraer la pieza. Y aunque cueste esa visión de la prevención, es muy importante trabajar este aspecto en los menores, ya que, a mayores cuidados cuando se tiene una dentadura sana, menos visitas al dentista.

También hay que hacer hincapié en ello a madres y padres, a los que también se les recuerda, como al resto de los pacientes, que siempre tendrá un menor coste los tratamientos de la odontología conservadora que otros que supongan, por ejemplo, la extracción de la pieza. “Nunca el mejor implante va a poder sustituir por completo a un diente”, subraya la gerente de la Clínica Dental Bucoral, María Teresa Bravo.