Una buena higiene bucal es tanto o más importante cuando se tienen implantes dentales, dado que su correcta limpieza evita que puedan aparecer problemas de mucositis, con la inflamación de los tejidos que los rodean, o que acabe derivando en algo peor: una periimplantitis,

La periimplantis es una grave inflamación producida por la reproducción de bacterias que afectan el hueso alveolar que sujeta el implante. Por lo tanto, a largo plazo, si no se trata adecuadamente puede acarrear la pérdida del propio implante.

Se evitan, como señala la gerente de la Clínica Dental Bucoral, Maria Teresa Bravo, con un grado de higiene dental y “realizando las visitas periódicas que recomienda el implantólogo después de la colocación del implante”. “Son muy importantes estas revisiones”, subraya.

En ellas se hacen limpiezas preventivas para evitar una proliferación bacteriana que pueda acabar provocando una periimplantitis. También comprobar en radiografías si el paciente está perdiendo el hueso donde está sujeto el implante. “Son para toda la vida, pero hay que revisarlos·, insiste la gerente de la Clínica Dental Bucoral.

La importancia del ‘gap’ 0

Un elemento muy a tener en cuenta para evitar futuros problemas de salud bucodental es el tipo de implante que se va a emplear para sustituir la pieza dental. Especialmente en lo que respecta el denominado ‘gap’ -el espacio entre el implante y pared del alveolo-, para evitar que sea un punto donde puedan proliferar las bacterias. Los materiales empleados por Clínica Dental Bucoral están certificados para un “gap 0”, como recuerda María Teresa Bravo.

En el caso de existir esos microespacios entre el implante y la pared alveolar, cabe la posibilidad de formarse una inflamación bacteriana, máxime si no había una adecuada higiene dental, que acaba por desgastar el alveolo y, por lo tanto, acabar con la sujeción del implante.

Tratamiento

En casos graves de caída del implante, en primer lugar hay que hacer una limpieza para la retirada de la placa bacteriana que ha provocad la periimplantitis. Y posteriormente dejar esperar un tiempo que va desde el mes y medio hasta los dos meses para que en el alveolo se vuelva a regenerar el hueso. De esta forma se puede volver a fresar el punto de sujeción para el nuevo implante.