Son habituales los casos de fractura de un diente como consecuencia de morder un alimento demasiado duro o por una caída o un golpe. Pero la rotura también puede ser derivada del desgaste sufrido por la pieza dental, especialmente si ha sido agravado por varios factores que afectan al deterioro del esmalte.

Tener malos hábitos al morder o masticar pueden acabar desgastando los dientes más de lo natural, al igual que bruxismo, debido al rechinamiento de unas piezas contra otras. Y, por supuesto, una mala higiene dental, que conlleva a la proliferación de bacterias dañinas que acaban perjudicando a los dientes, derivando en una caries y la destrucción del tejido del diente, e incluso en una infección de las encías.

Tratamiento en función de la gravedad

Sea como fuere, el tipo de tratamiento y/o técnica empleada para la restauración dental va a depender del tipo de fractura provocada, su gravedad y de las partes del diente que estén afectadas.

Si la pieza sólo se han roto parcialmente, sin afectar al nervio, se puede realizar una reconstrucción con composite. En función de cómo se encuentra el diente y del tipo de rotura, otra solución es la colocación de una carilla de porcelana. En Clínica Dental Bucoral contamos con un tratamiento duradero, que es totalmente reversible, con las carillas Lumineers.

En roturas más graves, si ha afectado a la posición de los dientes y, consecuentemente a la mordida, podría ser necesario llevar a cabo algún tratamiento de ortodoncia, para recuperar la alineación. Y si la fractura se ha debido a una caries es necesario realizar una limpieza profunda de la pieza para retirar todo el tejido afectado. En el caso de que la reconstrucción afecte al nervio se deberá hacer una endodoncia, terminado de restaurar la pieza con composite o, en el caso necesario, con una funda.

Si se produce un traumatismo que provoca el desprendimiento del diente por completo, sin dañar su estructura, pese a lo aparatoso, son casos en los que se puede volver a recolocar la pieza si se acude pronto al especialista. Aunque si no se puede salvar el diente hay que colocar un implante. Esta última medida también pasa como solución en situaciones de fracturas muy graves que afectan a la raíz, lo que provoca que se tenga que extraer el resto de la pieza.

Más allá de lo estético

En el caso de la rotura de un diente, en Clínica Dental Bucoral recomendamos que se acuda al especialista lo antes posible. Es importante una rápida solución a una rotura de un diente ya que, en algunos, casos, es un problema que va más allá del mero aspecto estético.

En primer lugar, retrasar el tratamiento adecuado, aunque sea en casos leves, puede afectar a la estabilidad del diente. Ello implica que las demás piezas dejen de estar bien situadas, con lo que al no repartirse bien la fuerza entre todas se pueda acabar provocando el desgaste de otros dientes debido a la maloclusión, es decir, un mal alineamiento.

El deterioro del diente hace también que tenga una mayor exposición a la placa bacteriana. Si se acumula, puede acabar provocando una caries que, si se agrava, acabe afectando a toda la pieza. Y si la infección llega a la pulpa acabará necesitando una posterior endodoncia.