Contar con una dieta equilibrada en nuestra alimentación es fundamental para mantener la salud. Es importante introducir en el menú habitual alimentos que aporten las proteínas, hidratos y grasas que necesita el cuerpo en su justa medida, especialmente teniendo en cuenta que sean ricos en vitaminas y demás nutrientes. 

Ello no sólo contribuye al bienestar general, sino especialmente a la salud bucodental para evitar, entre otros problemas de encías. Incluso hay alimentos que la favorecen: 

  • Agua: No hay mejor hidratante, y manteniendo la humedad en las encías se estimula la producción de saliva, que ayuda a neutralizar las bacterias de la boca.
  • Leche: Aporta una proteína denominada caseína, que incluye tanto calcio como fósforo, que mantiene a la capa protectora en el esmalte de los dientes, lo que ayuda a prevenir la pérdida de calcio cuando las piezas dentales son expuestas a los ácidos de la boca. 
  • Queso: Este derivado lácteo también es rico en calcio y fósforo, además de ser un alimento que contribuye a que el PH de la boca esté neutralizado.
  • Zanahoria: Aporta flúor, que es un mineral fundamental para mantener en buen estado el esmalte dental y evita la aparición de caries. Además, comerla cruda, como otras verduras, fortalece los dientes y las encías ya que se mejora el riego sanguíneo en la boca y ayuda a que las bacterias no se adhieran a los dientes. 
  • Cebolla: Es una de las verduras más ricas en minerales y oligoelementos, entre ellos el calcio y el fósforo, y aporta también, entre otras la vitamina C, tan esencial para la salud bucodental. Y a eso se suma su poder anti-bactericidas.
  • Perejil: Esta planta contiene una sustancia llamada monoterpeno, que neutraliza el mal aliento.
  • Apio: Esta verdura ayuda a limpiar los dientes, y su masticación en crudo estimula la producción de saliva.
  • Kiwi: Una de las frutas con mayor contenido de vitamina C – 6 veces más que una naranja-., un nutriente que ayuda a la generación del colágeno de las encías.
  • Manzana: Además de flúor, contiene polifenoles, que es un antioxidante que funciona como antibacterizida.
  • Té verde: Ayuda a disminuir las caries gracias a una molécula llamada catequina, matar a las bacterias de la boca.

“Si no se consigue que la dieta sea adecuada es más fácil aumentar la incidencia de caries de alguna enfermedad periodontal, que es lo que se conoce como enfermedad de la caries”, recuerda la gerente de la clínica dental Bucoral, María Teresa Bravo.

Evitar una dieta cariogénica

Por el contrario, para evitar una mala salud bucodental hay que evitar en nuestra alimentación lo que se conoce como dieta cariogénica. Es decir, la ingesta de alimentos que tienen con alto contenido de hidratos de carbono, especialmente azúcares fermentables como la sacarosa, que se deposita con facilidad en los dientes, lo que aumenta el riesgo de caries; así como otros que favorecen a un ambiente ácido en la boca.

  • Dulces: Especialmente las golosinas, por ser un producto más pegajoso que se adhieren a los dientes, lo que supone que el efecto perjudicial del azúcar sea más acuciante y prolongado.
  • Galletas industriales y bollería: Además de un alto contenido en azúcares, están elaboradas con harinas refinadas, que provocan una mayor acidez en la boca.
  • Pasta, arroz y patatas: su ingesta debe ser moderada ya que el almidón que contienen también genera un ambiente más ácido. 

Mal aliento

Una correcta alimentación también contribuye a contar con menos problemas digestivos, que puede ser una de los causantes de la alitosis: es decir, el mal aliento. Otra motivo, sin duda, es no contar con una higiene correcta de los dientes, lo que supondrán una mayor aparición de caries e incluso problemas de encías.

“Si el paciente tiene una dieta correcta, que no sea cariogénica, y utiliza el cepillo tres veces al día, complementándolo de la utilización del hilo dental, no tiene porque tener problemas de halitosis, siempre que se descarten los problemas digestivos”, incide la gerente de la Clínica Dental Bucoral.